Había una vez un viajero que recorría el mundo en busca de un sueño que no lograba encontrar, el cual, al sentirse buscado, corrió y se escondió en una montaña alta, donde no pudieran alcanzarlo. Hablemos de eso: un sueño se vuelve mas valioso entre mas sacrificio se necesito para conseguirlo, así que los sueños mas bonitos se esconden en lugares cuasi imposibles para la mayoría.
He aquí que nuestro viajero conocía esta eventualidad, pero no por ello se frustro ni tampoco lo consumió el enojo; sabía que solo era cuestión de tiempo y esfuerzo encontrar ese sueño,y hacerlo suyo. Habiendo tantos sueños, nuestro viajero había elegido este, por su hermosura y su historia.
Hermosas historias se cuentan sobre los sueños, pero hay que decir que casi todas callan la verdad :
pocos son los que realmente los encuentran, y eso contando incluso a aquellos que se contentan con buscar un sueño simple.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hierba verde crecía por todas partes, poco a poco, formando una canción de vida en ese terreno en el cual siempre había una ligera lluvia; mis pasos eran imperceptibles, por lo que podía oír con claridad todos los sonidos que este terreno ofrecía. Historias sobre estos prados existían en todas las culturas que he conocido en ellas se habla de un lugar siempre húmedo que es hogar de las hadas y los faunos, donde unos cantan y los otros tocan ocarinas mágicas que pueden alterar el paso del tiempo.
Honestamente, preferí cerrar mis ojos y caminar lentamente, la magia de aquel lugar era tan poderosa que incluso alguien como yo comprende que una sola distracción podría darme muerte. ¿Hay alguna raza mas curiosa que la humana? No lo creo, ya que sabiendo que arriesgaba mi vida, hacía la mitad del camino abrí mis ojos y contemple a un fauno tocando una de esas famosas ocarinas, aparentemente tratando de impresionar al hada que tenía a su lado.
Habría aceptado morir con esa escena como foto final de mi vida, siendo toda la belleza que me rodeaba una tumba decente para un aventurero como yo, pero no.
Hermanos, casi cierro los ojos preparado para morir ahí mismo, pero entonces recordé que este era el sueño de un amigo, no el mío, así que cerré los ojos, y termine mi viaje por aquellas tierras, llorando de emoción al sentirme tan cerca de la muerte en ese momento, y tan lejos de esa música,ahora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario