Tenía tiempo sin pasar por aquí. Parece que aproximadamente un año, al parecer.
Interesante todo lo que ha pasado desde que empecé a escribir aquí, comenzando con un primer post hablando de mi padre paseando en calzones en nuestra casa.
Han pasado tantas cosas.
Entre a la universidad. Y no a cualquiera, si no al IPN, de las mejores escuelas de mi país. Me sacaron del IPN, una de las mejores escuelas de mi país.
Inicie mi vida sexual, tuve relaciones algunas veces, llegué a hacer el amor otras tantas.
Conocí, amé, perdí, gané, y deje ir a muchas muchas personas.
Crecí, caí, aprendí de ello y olvidé lo aprendido.
Viajé. Poco y sin muchos planes, pero creo que ya no seré alguien que vió el mismo amanecer todas las mañanas de su vida.
Soy un chico de 21 años, con un cuerpo de alguien de 18 y la mente de alguien de 15. No es la mejor combinación, pero es lo que hay. Mejor saberlo que creer algo erroneo y fallar por ello.
Empecé un blog llamado "Diario de aventuras" o algo así. Que hueva me dió. Nada iguala tener este primer blog, lleno de escritores que me moldearon de joven. Nada como poder escribir cualquier batido de letras.
Aparte, que hueva eso de estar cazando aventuras. Esas llegan solitas. Como los problemas y los amores. Quien sabe, quizá los tres sean solo un lado del dado de la vida, del cubo rubik del destino...
